Un espacio para hablar: ¡Nos vamos al huerto!
Visitamos El Huerto del Retiro, junto a Luciano Labajos, para pensar como la educación ambiental y artística pueden encontrarse e inspirar nuevas propuestas educativas.
Durante el movimiento impresionista, los huertos —tanto de hortalizas como de árboles frutales— tuvieron una importante relevancia artística, política y personal para numerosas pintoras y pintores. Claude Monet y Pierre-Auguste Renoir, por ejemplo, cultivaron su propia parcela de patatas. Entre quienes más se interesaron por este entorno destacó Camille Pissarro, que retrató la vida rural, el trabajo cotidiano y la luz cambiante de las estaciones a través de sus escenas de huertas. Así, sus obras en Pontoise y Éragny muestran una mirada íntima y cercana a la naturaleza, donde arte y vida diaria se integran de forma armónica.
Tomando como referencia la sensibilidad de los impresionistas, proponemos al profesorado una visita al Centro de Información y Educación Ambiental El Huerto del Retiro —ubicado en los Jardines del Buen Retiro, junto a los Viveros de Estufa— para explorar el huerto como espacio de aprendizaje. Durante la actividad, buscamos aproximarnos a prácticas educativas más sensibles, críticas y conectadas con nuestro entorno; abordar el papel que estos enclaves tuvieron en la pintura europea del siglo XIX; y conocer los valores naturales, sociales y culturales del Huerto de El Retiro.
¿Quién nos acompaña? En esta ocasión contamos con Luciano Labajos, jardinero y educador ambiental con una amplia trayectoria en el Vivero de Casa de Campo y en el Huerto del Retiro. En 1998 participó en la creación de Ecologistas en Acción. Ha colaborado en el programa Reserva Natural de Radio Nacional y es autor de diversos artículos técnicos, un documental, varios libros sobre jardinería tradicional y ecológica, así como dos poemarios.
A esta iniciativa se suman Eva García y Salvador Martín, del Área de Educación del Museo Nacional Thyssen-Bornemisza.