Pasear por el Thyssen
Cuando nos adentramos en una colección de arte no sabemos bien qué es lo que nos vamos a encontrar. Porque no solo depende de las obras que se exponen en cada espacio, sino también del ánimo con el que recorramos las salas. Si buscamos historias de familias o intríngulis políticos, seguro que se hallarán. Asimismo serán abundantes los motivos religiosos o las divinidades mitológicas que nos transportan a otras épocas. Podemos centrarnos en los objetos y las vestimentas, éstas adornadas con bordados imposibles y con patrones llenos de estilo. O en las joyas, en las miradas, en los gestos… todo tendrá su lugar y su razón de ser.
Pero a cada paso, y sin que nos demos cuenta, nos estarán observando desde muchas de las obras. Y no, no serán los ojos de los personajes de las pinturas, ni tampoco los de los animales presentes en aquel bodegón o en ese otro paisaje. Nos miran las plantas, que siguen sin creer que no les hagamos caso. “¡Cuánto ha cambiado el mundo desde que nos dibujaron!”, parece que se dijeran a sí mismas. Y es que, cuando ellas fueron retratadas, incluso hace siglos, las pintoras, los escultores… todos estos creadores, tenían clara su importancia capital. Porque, sin ellas, una parte del relato se quedaría en blanco, como si a un libro le faltaran algunas páginas. Si desaparecieran las plantas en las obras de arte no solo se perdería su estética elegante y colorida, sino que tampoco se entenderían muchas cosas que aportan con su rica simbología.
Es cierto que para disfrutar del arte no hace falta comprender todo lo que muestra la obra, pero si le añadimos una capa más de conocimiento, como la que nos regalan las plantas, el goce se multiplica, porque entonces todo se engranará, como un reloj que da la hora de forma correcta. Así, si tenemos en cuenta la botánica, esa mirada de la persona retratada cobrará sentido, sabremos que aquella pareja será expulsada del paraíso después de probar el fruto o que aquel otro hombre se acaba de casar con su amada, porque lleva un clavel en la mano.























