E S T A R. Empezar por nuestra casa primero... Soy Catalina Pavez Miranda y os quiero contar mi estancia profesional en el Área de Educación del Museo Nacional Thyssen-Bornemisza.

I R. Un viaje hacia opuestos complementarios. Hace aproximadamente un mes, me encontraba conversando en el Centro Cultural España - Santiago con un joven profesor en formación, quien me habló sobre el concepto andino Yanantín. En ese mismo momento a 10.695 km de distancia, en Madrid, España, me enviaban un mensaje a mi correo electrónico titulado: red e intercambios. 

La simultaneidad de las cosas, aparentemente azarosa, se va configurando a veces de formas inexplicables. En ocasiones, imagino que estas sincronías se establecen como una red, compuesta por hilos transparentes que unen realidades geográficas y culturales - aparentemente - opuestas. 

Yanantín, encarna esa idea. Aquella en que los elementos opuestos que se reúnen bajo una unión conceptual, que configura y organiza su propio imaginario de universo. 

La experiencia educaTHYSSEN ha sido para mí: Yanantín. Ha sido y sigue siendo una cadena de intercambios recíprocos que convergen desde diferentes naturalezas, orígenes y latitudes. Fue un viaje a lo desconocido (de esos que están acompañados por prejuicios, miedos, dudas, interrogantes y desafíos), donde aceptar esta condición es parte de la aventura. Una aventura que aceptó e integró la diferencia y la fusionó bajo un universo común: la práctica pedagógica. 

E S T A R. Empezar por nuestra casa primero. Empezar por nuestra casa primero es una frase que invita a mirar nuestro entorno más cotidiano y familiar, para construir e irradiar desde el, hacia una amplitud de direcciones. 

La colección es para el Área de Educación del Museo Nacional Thyssen-Bornemisza su casa. Aquel espacio que conoces tan bien, que puedes recorrerlo con los ojos cerrados o caminar a oscuras - ya que sabes exactamente dónde está cada cosa para no golpearte o romper algo -. 

Es aquel espacio que cuidas, que busca ser acogedor. Un espacio que cambia, se reinventa, crece contigo y con el tiempo. Es un espacio conocido e íntimo. Uno que alberga a tu familia y abre sus puertas para recibir amigos.  

Un espacio donde nacen historias, recuerdos y vivencias. Se generan confianzas, vínculos y reciprocidades. Porque desde la casa aprendemos todos juntos a compartir la diferencia. 

La colección es una casa que persiste a través de una progresión estable en el tiempo. Un espacio con memoria. Donde sus integrantes la han entendido como algo vivo, como un ser productor - y no reproductor-. Como un espacio que permite y se nutre de la experimentación, los procesos y la creación constante como práctica educativa. La colección es una casa para educaTHYSSEN, una por la que siempre se debe partir. 

Minga. Minga es un concepto andino que habla sobre el trabajo colectivo en torno a un propósito común.  En el archipiélago de Chiloé, se suele vincular este concepto, entre otras cosas, con el traslado colaborativo de una casa desde un territorio a otro, por muy complejo o distante que parezca, incluso si aquello requiere atravesar el mar. 

La minga, entonces, no tiene límites, es intangible. Quienes la conforman pueden mover casas, plantar o cosechar papas, hacer una maja de manzanas. Pueden desarrollar, en definitiva, cualquier clase de trabajo mancomunado en el que confluyen, espontáneamente, múltiples miradas bajo un fin común.

Esta Área de Educación, y quienes la integran, son para mí una minga permanente de ideas que se complementan, transforman y progresan. Un espacio multidisciplinar y multidimensional que acoge y proyecta desde el pasado, presente y futuro.  

Una minga compuesta por un equipo estable en el tiempo, que acoge las competencias individuales y las potencia. Que se apropia de su casa, integra sus intereses, crece y evoluciona con ella. 

Una minga que piensa con y para otros. Una minga que te hace sentir en casa, que ubica en el centro de su hacer a las personas, el arte y la educación en todas sus expresiones. 

P A R T I R. Eterno retorno. El viaje de retorno siempre trae consigo una huella, al menos imaginaria. Como una onda en expansión, de esas que se observan al tirar una piedra en el agua, nunca regresas como eras. En ti, ahora, hay un mar de confluencias. Pequeños puntos de encuentro (como una constelación) que vienen a relativizar nuestras verdades, a gatillar interrogantes, reformular nuestra historia,  a interpelar nuestros sentidos. 

Esta experiencia me ha conducido a repensar el museo desde todas sus aristas. Me ha conectado con su naturaleza, con aquello que le es vital e imprescindible desde su contexto y memoria. 

Me ha invitado a comprender el valor del hacer colaborativamente, para promover espacios educativos transversales, que nutran la coexistencia entre el arte y una diversidad de personas. También me ha llevado a reflexionar sobre la práctica educativa y museal como un incansable retorno a nuestros orígenes. Aquel desde donde nacen las ideas y es lícito (y hermoso) transformarlas en una obra concreta.

Catalina Pavez Miranda. Artista Educadora. Coordinadora Área Educativa. Museo de Arte Moderno Chiloé – MAM. Chiloé, Chile.

Fecha de publicación:
15 de Abril de 2020
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Catalina Pavez Miranda
Información sobre el autor:
Artista Educadora. Coordinadora Área Educativa. Museo de Arte Moderno Chiloé – MAM. Chiloé, Chile.

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