Durante el encuentro reflexionamos sobre la adopción y puesta en práctica de diferentes modelos educacionales, desde la perspectiva macrosocial y microindividual que requiere la acción educativa por parte de los profesionales de los museos y centros de arte.

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Fundación BBVA

Antes incluso de la primera definición “oficial” de museo, establecida por su Consejo Internacional en 1946 y hasta la más reciente de ellas, la acción educativa ha estado siempre presente, desde diversas formulaciones y concepciones, en nuestras instituciones. El propio ICOM incide en su importancia, en los años 60, proponiendo la utilización de herramientas de aprendizaje adaptadas a los visitantes. Desde entonces, muchos de los cambios sociales acontecidos en los últimos cuarenta años han desembocado en la transformación y surgimiento de nuevas filosofías educativas a partir de dos concepciones iniciales: educación patrimonial y educación artística. Ahora bien, para el impulso, consideración y puesta en marcha de herramientas inherentes para el aprendizaje de los visitantes en las salas de museos y centros de arte fue necesaria la constitución de áreas educativas estables, además del nacimiento de una museografía con intenciones didácticas, que ayudara a encauzar y consolidar el cambio de paradigma dentro de las propias instituciones. Desde entonces, surgen diferentes estrategias que lideradas por especialistas educativos utilizan el patrimonio como herramienta para el aprendizaje, su apreciación, disfrute y valoración. Aparecen, en consecuencia, programas educativos centrados en el visitante y en la construcción colectiva del conocimiento, con nuevos medios de comunicación y espacios de encuentro. 

En el caso del Área de Educación del Museo Thyssen-Bornemisza hemos basado nuestra filosofía educativa en una serie de ideas rectoras (experimentación, excelencia, compromiso, adaptabilidad, transversalidad, innovación, etc…) que se encuentran detrás de todos los programas y actividades que desarrollamos y que ha llevado a la adopción de metodologías flexibles y estrategias heterogéneas procedentes de diferentes concepciones de la educación no formal.  

Educación radical, pedagogía crítica, reformulación de la teoría de la autoexpresión creativa... En la actualidad los educadores poseen un amplio abanico de propuestas y recursos educativos pero, ¿existen realmente herramientas “adecuadas” para la educación en los museos? ¿Podemos poner en marcha estrategias procedentes de diferentes propuestas metodológicas? ¿Qué factores debemos de tener en cuenta a la hora de aproximarnos a los visitantes? ¿Qué influencia siguen ejerciendo obras ya clásicas como Learning in the Museum, de George Hein, en la adopción y crítica de modelos educacionales? ¿Y las enseñanzas de Paulo Freire?

Para dar respuesta a estas y otras preguntas, reflexionamos sobre la adopción y puesta en práctica de los diferentes modelos educacionales, desde la perspectiva macrosocial y microindividual que requiere la acción educativa en los museos y centros de arte actuales.

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