Con motivo de la celebración del Día Internacional de los Museos 2020, que este año se celebró bajo el lema: "Museos por la igualdad: diversidad e inclusión", se puso en marcha la acción virtual En torno a una Mesa. Miradas diversas. 

La iniciativa buscó abordar las posibilidades de las instituciones culturales como espacios de hospitalidad y cuidados, a partir de las siguientes preguntas: ¿son los museos agentes comunitarios?, ¿pueden ser los museos una herramienta y un escenario para el trabajo inclusivo?, ¿cómo debe ser nuestra relación con las personas? En la situación actual, ¿estamos siendo útiles?, ¿quiénes faltan?, ¿qué necesitan las personas de nosotros?, ¿qué aprendizajes y posibilidades estamos descubriendo?

En esta mesa redonda coordinada por Alberto Gamoneda, educador a cargo de las líneas de Educación y Acción Social  del Área de Educación del museo, participaron Mariano Hernández Monsalve, médico Especialista en Psiquiatría; María Salazar  García, directora del Centro de Rehabilitación Psicosocial de Latina y profesora asociada del departamento de Psicología Social de la facultad de Psicología  de la UCM; Ana Abad Fernández, directora del Centro de Día y Equipo de Apoyo Social Comunitario de Latina , docente en el Máster de TO de la Universidad de Talavera de la Reina y profesora colaboradora honorífica de la UCM de TO; Sergio González Aguinaga, director del Centro Ocupacional Prado Regordoño, responsable de producto creativo y programación-artística creativa en Másymenos , asesor de accesibilidad cognitiva y lectura fácil en  AMÁS  Fácil, director de Centro Ocupacional Municipal de Leganés y promotor del proyecto de transformación de empleo: Más sueños menos límites; Charo Arroyo  González, educadora social , miembro de la Comisión Aprendizaje a lo largo de la vida e intergeneracional del Colegio de Educadores Sociales de Madrid, coordinadora del Proyecto de Dinamización de los Centros de Mayores, del Distrito Centro de Madrid técnico de la Asociación de voluntarios de la Caixa, delegación de Madrid.

Para esta conversación pedimos a los participantes de En torno a una mesa. Miradas diversas la elección de un cuadro de nuestra colección y de un objeto que respondiera, desde sus perspectivas y experiencias, a alguna de estas preguntas formuladas y que, al mismo tiempo, actuaran como metáfora de las herramientas que permiten desarrollar el potencial del museo como espacio de hospitalidad, identidad y comunidad.

A continuación os dejamos sus respuestas:

Respuesta de Charo Arroyo. El valor de la experiencia y el patrimonio inmaterial del conocimiento vital. Hace unos años, trabajamos con personas mayores una acción con el museo a la que llamamos Construyendo la memoria o Las cajas del recuerdo, cada caja recogía la historia de uno de los  participantes  mediante algunos  pequeños objetos que todos guardamos y nos transportan a esos momentos que han sido importantes en nuestra vida. En alguna de las descripciones que los mayores hacen de estas cajas, podemos encontrar momentos, de soledad, de aislamiento, de cambio. En resumen, de adaptación a las circunstancias que trae la vida. Para hacer este trabajo, nos inspiramos en la obra Burbuja de jabón azul (1949 - 1950), de Joseph Cornell. Ahora he vuelto a elegir esta obra por el paralelismo que encuentro entre el momento que estamos viviendo y los que nos contaban las personas mayores. Nuestros mayores  se adaptaron entonces  y se vuelven a adaptar ahora y, orgullosos, nos cuentan la fortaleza interna que tiene el ser humano para enfrentar estas situaciones. Eligia, de 87 años, nos decía: “A los catorce años me tuve que ir a trabajar, a otra ciudad, lejos de mi pueblo. Teníamos tanto trabajo que no podía ir al pueblo, la familia lo pasaba muy mal al no verme. Era muy joven pero entendía que necesitaba el dinero que yo les mandaba.”

Caja de herramientas para un museo comunitario. El objeto que dejó en la caja de herramientas para hacer del museo un agente comunitario es una goma o una bola de plastilina. El museo debe ser flexible, maleable, debe adaptarse a las necesidades de cada comunidad y entender cómo poder llegar de manera real a las personas para dialogar y no imponer.

Respuesta de Alberto Gamoneda. Un espacio abierto a la confianza y a los afectos. Si el museo quiere llegar a las personas y cumplir con su potencial de agente social, espacio comunitario  e inclusivo tiene que ser un espacio abierto y receptivo. Tiene que entender quienes son las personas y que necesitan para sentirse cómodos. Sólo desde la confianza  y la seguridad es posible el diálogo en igualdad y el sentido de pertenencia. Una relación de confianza que permite la generación de nuevas narrativas y el enriquecimiento y revisión de los discursos. Por eso, la obra que elijo es: La corona de margaritas (hacia 1905 - 1906), de Maurice Denis, una obra donde la familiaridad, el afecto y la confianza construyen un espacio interior y  cálido  abierto al exterior.

Caja de herramientas para un museo comunitario. Como herramienta para hacer del museo un escenario comunitario y de inclusión dejo unos walkie talkies o comunicadores portátiles , en la idea de que la comunicación en los espacios culturales debería ser bidireccional emisor/receptor y que la escucha activa del otro es nuestra herramienta más valiosa. Al emitir continuamente no dejamos de intentar colonizar al otro, si hablamos de hospitalidad, decolonizar e incluir, los espacios de silencio, de espera y de aprender a leer otros lenguajes no verbales son nuestra tarea.

Respuesta de Ana Abad. El museo como oportunidad y espacio para ser y existir. El museo supone, para mí, la oportunidad de poder conectar con emociones. En cada visita, en cada acercamiento del modo en que sea, por pequeño que sea..., la experiencia  se llena de logro. Un reto alcanzado, un paso dado, un avance en el proceso de recuperación de las personas con diagnosis y un reconocimiento hacia el ejercicio de su derechos como parte de la comunidad, en su ciudadanía. Todo esto se significa y se recoge,  para mí, en uno de los cuadros maravillosos que  habitan en el Thyssen: Treinta y tres muchachas salen a cazar la mariposa blanca (1958), de Max Ernst . Una obra que es una explosión de alegría, de vitalidad, de naturalidad y del sentido de lo espontáneo, como el confeti que parece salir de la obra e impregnarnos. El museo supone poder jugar con lo visible y lo no visible, con lo latente y lo manifiesto, en la idea de proceso y de camino. 

Caja de herramientas para un museo comunitario. Como objeto/herramienta que necesita todo museo elijo unas gafas , metáfora de la necesidad de un cambio de mirada. Porque debe existir una mirada bidireccional; tanto por parte del museo como por parte de  quienes acudimos a estas instituciones. Un cambio de mirada que pasa por la idea necesaria de la inclusión y de una humanidad compartida en la que todos somos necesarios.   

Respuesta de María Salazar. El museo como espacio de creación y creatividad. He elegido la obra El sueño (1913), de Franz Marc, porque me remite a la necesidad de atreverse a dar un nuevo color a nuestras propias historias de vida. El museo se constituye como un espacio para experimentar y compartir nuevas maneras de ver la realidad, de deconstruir nuestra propia identidad y sentirnos libres para expresarlo.  El cuadro me invita a reflexionar sobre la importancia del contexto donde se produce este descubrimiento. Existen lugares cargados de normatividad que bloquean el proceso creativo. El museo, tal como lo hemos experimentado en nuestra experiencia con el Área de Educación nos ha permitido ese ejercicio de libertad, de autoreflexión y de exposición al otro.  Elegir un cuadro es un acto generoso que de manera proyectiva muestra algo de uno mismo que, tal vez, uno mismo quizá desconoce. Nos abre un mundo de posibilidades para recrear la historia propia al margen de los criterios establecidos. Este esfuerzo creativo y recreativo descontamina las identidades que han podido quedar atrapadas en contextos restrictivos. El museo es la herramienta que permite experimentar, dar un nuevo color a historias grises, dolorosas, tristes, olvidadas… un contexto inclusivo donde caben todas las creaciones.

Caja de herramientas para un museo comunitario. En la construcción de un museo para la comunidad es necesaria una caja de pinturas . Para mí, el museo es una herramienta que permite dar otro color a narrativas que se han desteñido de tanto repetirlas en los mismos contextos. Probar a descubrir nuevos matices, expresar lo que las palabras no aciertan a descubrir. Atreverse a compartir con el otro facetas de nosotros que quedaron cubiertas del gris monótono de la vida cotidiana.

Respuesta de Sergio González-Aguinaga. Romper los límites y explorar lo desconocido. He elegido el cuadro La clef des champs (1936), de René Magritte, cuyo título es una expresión coloquial francesa que equivale a "darse el piro” o “abrirse”. En la obra la visión de una ventana rota con sus cristales hechos añicos, y el paisaje del campo de fondo, me parecían perfectos para hablar, desde la metáfora,  de un antes y un después en la vida de las personas con discapacidad intelectual. El antes para mí, es un tiempo, el del aislamiento social e institucionalización de las personas con discapacidad intelectual, similar al confinamiento en pandemia, pero con la diferencia de que el primero duró más de cuarenta años. En este tiempo las personas y sus familias tenían una falsa seguridad y satisfacción, poseían la salud y tranquilidad que necesitaban...pero dentro de sus casas (“solo miraban el paisaje a través del cristal”). Estaban carentes de oportunidades y desde luego, no tenían un proyecto de vida elegido y una búsqueda de la auto-realización. En definitiva, disfrutaban de un paisaje falso…pintado igual que los trozos del cristal que vemos en el cuadro, y que indican que todo lo que no vives… no es real. En el después, que nos lleva a la imagen de este cuadro y a la realidad actual, el martillo-museo les ha empoderado para romper la ventana y salir afuera, “darse el piro” de esa vida de falsa comodidad, salir de su zona de confort, creer en sí mismos y animarse a seguir rompiendo todas las barreras que se encuentran a su paso para conseguir sus sueños.

Caja de herramientas para un museo comunitario. El objeto que representa al museo y que he elegido para la caja de herramientas es un martillo . Un elemento que invita a las personas a romper con los límites preestablecidos, dejar su falsa vida de comodidad y salir de su zona de confort. Les imprime la seguridad suficiente para creer en sí mismas, para romper todos los límites y pelear por sus sueños, a hacer lo que NO han hecho hasta ese momento: buscar las oportunidades deseadas en el entorno, en clave a su vida y a través de su gran valor, el de la diversidad. Porque un museo tiene que ser un espacio de comunidad, afecto, inclusión, pero antes que eso siempre ha sido un lugar de empoderamiento, resiliencia y oportunidades para aquellas personas que necesitan ese “empujoncito” o ese martillo para sentirse fuertes. Un lugar donde estas puedan decir “¡la clef de champs!” y dar de lado a esa otra vida donde sus sueños y sus oportunidades no estaban, no existían... y comenzar a vivir de verdad.

Respuesta de Mariano Hernández Monsalve. Un espacio proyectivo y de diálogo. Elijo el cuadro Vidrio ahumado (1962), de James  Rosenquist, como evocación y representación de lo que el museo significa por su capacidad para reflejar la realidad, transformada por el ojo del observador y por el sesgo intencional del espejo que la refleja, de modo que el resultado es una imagen que nos habla tanto de realidad como de ficción imaginaria, que invita a la conversación, consigo mismo, y con tus interlocutoras o interlocutores de confianza, expertos o ingenuos observadores de realidades, siempre subjetivas

Caja de herramientas para un museo comunitario. Mi objeto para caja de herramientas es un espejo (intencional, inteligente) como metáfora de lo que supone el museo de ese espacio de construcción proyectiva de la imagen del sujeto

Después de exponer las obras y herramientas que habían elegido comenzó un diálogo abierto entorno  sobre cómo superar el aislamiento que produce la brecha digital, sobre el futuro inmediato y otras cuestiones que podéis seguir esta grabación que recoge la conversación en su conjunto.

Una coversación fluida con una red de colaboración que cumple, en este 2020, doce años y que está demostrando en estos tiempos de aislamiento  su enraizamiento y consolidación  (podéis ver el vídeo de la charla en el siguiente link).

Fecha de publicación:
23 de Mayo de 2020
Imagen
Alberto Gamoneda

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