Margaritas
En este repaso por algunos de los jardines en las obras del Thyssen no podía faltar Jan Provost. Este pintor flamenco renacentista prestaba mucha atención a los detalles más jardineros, y así ocurre también en esta obra, donde se aprecian las delicadas ataduras que tiene la planta leñosa para unirla al tutor que la mantiene recta. También se ven los bancales elevados del huerto, construidos con tablas claveteadas entre sí. Esta forma de cultivar se puede observar actualmente en las huertas escolares y populares de toda España.
Las margaritas (Bellis perennis) forman un ribete que bordea cada uno de los bancales, como si la persona que los cuida las hubiera dejado a propósito, escardando con cuidado el resto de la tierra, pero respetando esta preciosa especie tan querida. Provost ha elegido retratarlas con los característicos tonos rosados que adornan sus pétalos. La fama y cariño que se les tiene a las margaritas viene de muy antiguo, pues se trata de planta con muchas y buenas cualidades: es medicinal, resistente, con una temporada de floración larga y de una belleza ornamental. El cristianismo la adoptó como atributo de la Virgen María y símbolo de la Resurrección, debido a que el periodo álgido de floración tiene lugar alrededor de la Pascua. En los huertos, la margarita es una planta que atrae a multitud de insectos beneficiosos, que se encargarán de polinizar todas las plantas cultivadas, así como de luchar en contra de las plagas del jardín.

























