Cuadros que se habitan es un proyecto anual desarrollado en Educación Infantil que utiliza el arte como punto de partida para acercar a los niños y niñas a la escritura desde la experiencia, la emoción, el juego y la necesidad de comunicar.

La propuesta parte de una idea fundamental: antes de escribir necesitamos tener algo que decir. Por ello, las obras de arte se convierten en puertas de entrada a otros mundos que el alumnado puede observar, imaginar y habitar. A través del imaginario, los niños y niñas entran en los cuadros, inventan historias, dan vida a sus personajes, transforman sus escenarios y crean nuevas posibilidades a partir de aquello que la obra les provoca.

Así, la imagen se convierte en un detonante para generar experiencias y situaciones comunicativas reales y significativas. A lo largo del curso se han trabajado diferentes tipologías textuales —diálogo, poesía, receta, carta, retrato, dedicatoria, cómic, cuento, cartel y noticia— vinculándolas a obras de arte y a experiencias cercanas al alumnado.

Objetivos

  • Acercar al alumnado a las manifestaciones artísticas, desarrollando una mirada sensible, curiosa y progresivamente crítica.
  • Descubrir la escritura como una herramienta funcional, personal y creativa, vinculada a experiencias reales, intereses y necesidades de comunicación.
  • Integrar el lenguaje plástico y el lenguaje escrito, enriqueciendo las experiencias a través del juego, la expresión corporal, la creación artística y diferentes formas de experimentación.
  • Crear comunidad y fortalecer los vínculos, compartiendo las producciones y haciendo partícipes a las familias del proceso.

Pasos para poner en marcha la iniciativa

El proyecto se estructura a lo largo del curso mediante propuestas mensuales, cada una articulada en torno a una obra de arte, otras obras de apoyo y una tipología textual concreta. Cada propuesta se desarrolla en cuatro momentos conectados entre sí:

  • Mirar y dialogar: observar la obra con calma y compartir las ideas, emociones, preguntas e interpretaciones que despierta.
  • Habitar e imaginar: entrar en el universo del cuadro mediante el juego simbólico, piezas sueltas, la experimentación con diferentes materiales, dando vida a sus personajes, creaciones e historias.
  • Explorar y crear: profundizar en la temática mediante cuentos, experiencias sensoriales, propuestas plásticas, luces, sombras, construcciones y otros lenguajes artísticos.
  • Escribir para comunicar: transformar lo vivido en una producción textual con una finalidad concreta, haciendo que la escritura surja de una experiencia previa y tenga sentido para quien escribe.

De esta manera, la escritura aparece como el resultado natural de un proceso de observación, imaginación, juego, conversación, investigación y creación, y no como una tarea aislada.

¿Qué ha supuesto para mí esta experiencia?

  • Ha sido una experiencia muy enriquecedora, creativa y transformadora, tanto para el alumnado como para mí como docente. Me ha permitido comprobar que la escritura puede acercarse a los niños y niñas de una manera cercana, globalizada y significativa, cuando nace de sus propias experiencias, intereses, emociones y necesidades de comunicación.
  • El proyecto me ha reafirmado en la importancia de crear situaciones en las que la escritura tenga una función real y un propósito para quien escribe, alejándola de una práctica mecánica y convirtiéndola en una herramienta para contar, expresar, imaginar, regalar, informar o comunicar.
  • Sobre todo, esta experiencia me ha permitido descubrir cómo el arte puede convertirse en un puente extraordinario hacia la palabra: mirar, imaginar, habitar, jugar, crear y finalmente encontrar las palabras para decir aquello que queremos contar.
CUADROS QUE SE HABITAN

Autoría: María Belén San Martín Horcajo

Tema: Educación artística

Fecha: 24/08/2026

Idioma: Español

Materiales del recurso