La plumería fue una de las expresiones más originales y utilizadas de los aztecas, especialmente en la elaboración de mosaicos. Las aves utilizadas para estos trabajos procedían de los bosques tropicales del sur de México y Guatemala, o bien, eran criadas en cautiverio y cazadas con técnicas que no dañaban el plumaje de la presa. Eran clasificadas de acuerdo con el tamaño, calidad y color, siendo las más apreciadas las verdes de quetzal (sobre todo las larguísimas plumas caudales); las rojas del tlauquecholli, parecido al flamenco, y las azules turquesa del xiuhtótotl. Los especialistas dedicados a estas tareas se llamaban amantecas y eran muy apreciados, destacando los de Tlatelolco, Texcoco y Huaxtepec. Se conservan buenos ejemplares de escudos y tocados, destacando el escudo que representa a un coyote pero, sobre todo, el gran tocado de plumas de quetzal con adornos de oro, conocido como el penacho o corona de Moctezuma (el que veis en la imagen). Es mucho más impresionante de lo que parece.
Propongo intentar hacer esta corona con diferentes materiales, siempre desde el respeto.
Aunque estamos muy acostumbrados a hacer este tipo de manualidades, no lo estamos a explicarlas, por eso propongo este taller.

Comprendiendo: arte plumario azteca

Autoría: sheila Adán Lledín

Fecha: 26/06/2020

Idioma: Español

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