Libro de alumno II

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Autora: Beatriz Fernández Ruiz

PRESENTACIÓN

Este es el segundo de los cuatro cuadernos del itinerario dedicados al espacio en las colecciones del Museo Thyssen-Bornemisza. Cada cuaderno recoge la imagen y el comentario de las seis obras escogidas, además de unos ejercicios y actividades para realizar en tu visita al museo, en clase o en casa. También encontrarás aquí un glosario para facilitar la lectura de los términos más técnicos de los textos y una bibliografía recomendada.

Flandes, Holanda, Italia y Alemania serán los países de origen de los pintores de los cuadros que vamos a estudiar en este itinerario por el espacio en los siglos XVII, XVIII y XIX en el Museo Thyssen-Bornemisza. En los Países Bajos se creó en el siglo XVI una pintura basada en escenas de la vida cotidiana, llamada pintura de género, y nuestro recorrido comienza con dos ejemplos de este tipo de pintura realizados en el siglo XVII: el Interior de una iglesia, de Peeter Neeffs, y el Interior con una mujer cosiendo y un niño, de Pieter Hendricksz de Hooch. Gracias a ellos podemos entrar en un gran edificio público religioso y después en el espacio íntimo de una casa privada, pensada para hacer confortable la vida familiar. Caspar Adriaansz van Wittel fue un pintor también procedente de los Países Bajos, que llevó a Italia la tradición de pintar paisajes urbanos. En Roma hizo una vista de la Piazza Navona, reflejando tanto sus monumentos como la hora del día y la vida de sus ciudadanos. Ya en el siglo XVIII, el italiano Giovanni Panini pintó La expulsión de los mercaderes del templo y colocó la escena, inspirada en la Biblia, en un escenario de arquitectura monumental que no corresponde con la ciudad de Jerusalén en la época de la vida de Jesucristo. Canaletto en su Capricho con columnata en el interior de un palacio, se inspiró en un edificio real, un palacio veneciano al que transformó un poco en su cuadro, prestando muchísima atención a las luces y las sombras de todos los elementos.

Y finalmente, el alemán Friedrich pintó en Mañana de Pascua un paisaje lleno de misterio, con un espacio minuciosamente ordenado para conducir nuestra mirada hacia arriba, donde el pálido sol lucha con la niebla para iluminar la escena.

Los interiores flamencos y holandeses del siglo XVII

Peeter Neeffs I: Interior de una iglesia

Pieter Hendricksz De Hooch: Interior con una mujer cosiendo y un niño

Las vedute italianas

Wittel, Caspar Adriaansz Van (Vanvitelli): Piazza Navona, Roma

Giovanni Paolo Panini: La expulsión de los mercaderes del templo

La luz y la sombra

Antonio Giovanni Canal, "Canaletto": Capricho con columnata en el interior de un palacio

El paisaje sublime

Caspar David Friedrich: Mañana de Pascua

Bibliografía

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