va a la home del museo thyssen alt + r
va a la Fundación Caja Madrid alt + t
va a la home de educathyssen alt + i
Busca en EducaThyssen
Fichas
« volver

(...) Creo que en los rostros he alcanzado una gran simplicidad rústica y supersticiosa. Todo muy severo. En mi opinión, en este cuadro el paisaje y la lucha sólo existen en la imaginación de los que rezan, después de un sermón. Por eso hay un contraste entre la gente real y la lucha en este paisaje, irreal y desproporcionado.
A Vincent van Gogh (septiembre-octubre de 1888, Pont-Aven)

Durante la segunda estancia de Gauguin en Pont- Aven en la que coincide entre otros con Bernard, Anquetin, Sérusier y Laval, se sientan las bases de ese nuevo lenguaje que se denomina Cloisonismo, Sintetismo o Simbolismo.
El Cloisonnisme consiste en el uso de líneas negras o azules que delimitan y contornean las formas, separando las superficies de color. Hay una influencia obvia de las vidrieras coloreadas y del efecto de los emplomados que separan el color y de los esmaltes góticos llamado cloisonnés en los que el color aparece siempre en espacios compartimentados para que no se mezclen los colores antes y durante la cocción.
Bernard realizó Bretonas en la pradera sobre un fondo verde amarillento que anula el efecto de espacio y revela el espacio y la profundidad en función del tamaño y posición de los personajes. Esta obra perteneció a Gauguin y durante su estancia en Arles, Van Gogh tuvo la ocasión de verla y de hacer una copia.
Bernard siempre mantuvo que Gauguin se había inspirado en su obra para crear la Visión, aunque a todos los efectos figura Gauguin como creador del Simbolismo.
En la Visión del sermón, el plano real y el imaginario se funden dando la sensación de que las mujeres bretonas están viendo en ese mismo instante la lucha de Jacob con el ángel. El tono rojo bermellón del fondo contribuye a esa confusión, ya que las dos escenas solamente están separadas por la diagonal del árbol. Este recurso de la diagonal para delimitar el espacio está tomado de la estampa japonesa.
Dos personajes a los lados enmarcan la escena como si fueran donantes, una mujer y un cura, que podrían ser Gauguin y Madeleine Bernard, hermana de Émile, y musa de los pintores de Pont-Aven.
Gauguin realizó esta pintura para la iglesia de Nizon pero no fue del agrado del párroco. Rechazada la obra, se expuso en Bruselas y se convirtió en una especie de emblema del Simbolismo.
En esta obra están todos los elementos que hacen de Gauguin el padre del Simbolismo. Ha logrado llegar a una pintura en la que no prima lo real sino lo imaginario, representado en base a formas y colores. Ha conseguido que el cuadro sea realmente una superficie bidimensional en la que no pretende crear la ilusión de la profundidad, sino definir las formas a través del color y los contornos.
Ya hemos mencionado la influencia del arte japonés en este paso a la bidimensionalidad pero también hay que tener en cuenta el trabajo de los prerrafaelitas en Inglaterra, William Morris y el Movimiento Arts and Crafts y la importancia que dan a la artesanía y a las artes decorativas.

PROPUESTA DIDÁCTICA

Busca imágenes de estampas japonesas para poder comparar con las obras de Gauguin y los pintores de Pont-Aven. Los grabadores que más influyen entre los pintores occidentales en estos años son Utagawa Hiroshigue y las estampas de Hokusai. ¿Cómo tratan el color y el espacio?¿Cómo integran la figura humana en el paisaje?
Investiga sobre los pintores Prerrafaelitas y el movimiento Arts and Crafts.