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La buena situación económica del Gauguin burgués,
agente de Bolsa, le permitió iniciar una colección de obras impresionistas
que le acercaron al mundo de la pintura. Junto a su amigo Schuffenecker
estudió las obras de los grandes maestros en el Louvre y empezó a
pintar. En 1876 expuso en el Salón de París y tras su acercamiento
al grupo de los impresionistas, animado por Pissarro, participó en
varias exposiciones anuales del grupo entre 1880 y 1882. En 1882 pierde su trabajo en la Bolsa y se siente liberado para dedicarse a la pintura, pero aún tiene la obligación de mantener una familia. Con su mujer Mette y cinco hijos, el último nace en 1883, marcha a Dinamarca. En Copenhague trabaja como representante de telas, intenta adaptarse a esa vida burguesa y familiar pero no puede, su personalidad no encaja en la sociedad danesa y regresa a París dejando allí a su familia. Entre 1874, año de la primera exposición de los impresionistas, y 1877 debe situarse el momento en el que se conocen Gauguin y Pissarro. Siguiendo los consejos de Pissarro se acerca a la pintura impresionista y se interesa por ella. Pero Gauguin está más preocupado por pintar desde la memoria que por la pintura directa, él prefiere centrarse en la idea, a diferencia del grupo impresionista que se obsesiona con captar la realidad lumínica del instante. De Pissarro le interesa su percepción familiar del paisaje, la composición del cuadro, y el protagonismo de lo rural frente a lo urbano. Todo ello se deja ver en las pinturas de Gauguin, que recogen los paisajes cercanos, los alrededores de donde está viviendo. En sus escenas sencillas se respira el espíritu de lo que Gauguin está buscando. Después de la estancia en Pontoise con Pissarro, Gauguin decide dedicarse a la pintura y se traslada con su familia a Rouen en 1884. Las obras de este periodo reflejan la influencia del Impresionismo en Gauguin y sobre todo de Pissarro. En Calle de Rouen, hay muchas notas que remiten a Pissarro: la manera de concebir el espacio con la visión naturalista propia de los impresionistas, el camino con un personaje que nos da la escala del paisaje y nos lleva hacia el fondo del cuadro, o los árboles en hilera que contribuyen a marcar la profundidad. Se puede apreciar que es un paisaje cotidiano y cercano al artista, el paisaje que conoce y que le rodea. Estas escenas aparentemente rurales, en realidad son vistas de ciudad, Rouen en este caso. Pero, tanto Gauguin como Pissarro buscan siempre la parte más rural de su entorno, las afueras o los puntos de vista en los que lo urbano no es excesivamente obvio. |