Hombre con clarinete fue realizado tras la estancia de Picasso en Céret, en el Pirineo Francés donde colaboró estrechamente con Braque. Este cuadro fue pintado en el taller del boulevard de Clichy, en el otoño de 1911 o el invierno de 1912. Se considera que esta obra fue realizada en el periodo de máximo desarrollo del cubismo analítico, llegando a ser denominado como hermético por su marchante Kahnweiler. Esta obra de composición piramidal nos muestra la figura de un hombre con un clarinete. La paleta de color empleada se reduce a una amplia gama de ocres y grises, con los que consigue increíbles contrastes tonales y efectos pictóricos.