Esta obra pertenece a su periodo más fructífero de Boucher, en ella se representa el momento del aseo de una dama. Mientras su criada le ayuda a preparar la ropa que ha de ponerse, ella se ajusta sus medias con un lazo rosa. Tanto la decoración de la habitación como las dos mujeres constituyen un perfecto catálogo para conocer la moda parisina en el vestir, el peinado, el maquillaje y cómo se componían las alcobas de las clases altas durante el reinado de Luis XV, la denominada época rococó. Boucher ha introducido en esta escena distintos elementos que, a través de la sugerencia, permiten reconstruir su historia: aquí se trataría de una mañana de invierno porque la chimenea está encendida; el uso de abrigo corresponde a una estación fría y la dama espera un invitado ya que tiene listo para servir un te humeante junto a dos tazas.