1992 - 2012, 20 años
Beckmann se mantuvo en paralelo a los distintos movimientos expresionistas que se dieron en Alemania, ya que nunca le terminaron de convencer la rigidez de las formulas que planteaban. Su lenguaje tenía un tono amargo que se fue dulcificando paulatinamente. Esta obra parte de una fotografía que realizó Hugo Erfurth a Mathilde von Kaulbach, Quappi, donde ella miraba fijamente a la cámara. El cuadro se realizó en dos fases, entre las cuales los nazis obligaron a Beckmann a abandonar su cargo de profesor de la Academia de Fráncfort y vivía semiclandestinamente en Berlín. Tras aquellos acontecimientos modificó la amplia sonrisa que lucía Quappi, además de la fecha que acompañaba a su firma.