Nedick’s, ejemplo del constante interés de Estes por fijar las imágenes del ciudad que en aquellos momentos era cuna indiscutible del arte, amplía de una forma compleja la visión e imaginería del artista, mostrando por primera vez un paisaje urbano que se aleja por la parte izquierda de la composición. El artista ha elegido un tema que le permite hallar y plasmar reflejos, no sólo en la superficie de un escaparate, sino en los espejos que se encuentran a seis metros de distancia del interior de la tienda. En el cuadro existen igualmente zonas en las que el espectador puede ver a través de los cristales del escaparate y de la puerta de calle y el paisaje urbano más distante. Todo ello compuesto con una maestría que le justifican como el principal representante del movimiento del Fotorrealismo.