1992 - 2012, 20 años
Este paisaje urbano fue pintado por Pissarro desde la ventana de un hotel de París, ciudad a la que se tuvo que trasladar por motivos de salud durante el invierno de 1897 y 1898, y pertenece a una serie de tres pinturas de la rue Saint Honoré. La perspectiva de esa calle tomada desde una posición alta, la captación de la vida urbana - en contraposición del paisaje natural al que estaba acostumbrado Pissarro, los reflejos en el suelo debidos al agua de lluvia que aún sigue cayendo, obligando a los viandantes a llevar abiertos sus paraguas, son cualidades del cuadro que conducen a la impresión de encontrarnos ante una instantánea de la realidad captada con la soltura de un lenguaje impresionista que el pintor había retomado tras sus experiencias puntillistas.