1992 - 2012, 20 años
Esta obra, como escultura autónoma y a veces llamada El beso del Ángel, parte de modelos y ensayos de composiciones que Rodin había desarrollado en Las puertas del Infierno (encargada en 1880) y está en relación con la serie de figuras aladas que elaboró entre 1895 y 1900. En cuanto al tema, se ha interpretado que el genio del Sueño visita a una mujer que duerme, cuyo rostro apoya entre sus manos mientras su larga cabellera cae hacia un lado; y para no despertarla con el batir de sus alas, las sostiene con sus manos. Con esta pieza Rodin habría querido materializar la idea de la perfecta armonía, que es el principio donde descansa su indiscutible belleza.