1992 - 2012, 20 años
Indudablemente esta obra tuvo una influencia fructífera en la encrucijada del desarrollo de la pintura de vanguardia, a pesar de que no llegó a tomar cuerpo en la obra detonante del cubismo Les Demoiselles d’Avignon. Los segadores, que se ha puesto en relación con la obra que estaba desarrollando Matisse en estos momentos, consigue una integración rítmica del plano pictórico más avanzada. En la paleta de Picasso, como había hecho Matisse en La Bonheur de vivre, usa el violeta para indicar la lejanía y lo contrasta, a la manera fauve, con el amarillo; pero, al substituir los rojos por ocres y tierras, rompe con la armonía cromática neoimpresionista proponiendo de hecho la disonancia cromática como criterio de modernidad.