1992 - 2012, 20 años
Durante su estancia en Portugal pintó este gran lienzo, probablemente en Vila do Conde, una casa de campo situada en el norte de Oporto, que resultó ser un punto de encuentro y experimentación del simultaneísmo. En esta obra combina elementos figurativos con otros completamente abstractos. A través de su factura el cuerpo de la mujer se confunde con el resto de elementos que la rodean. Sin emplear la perspectiva define el espacio a través del cromatismo asociado a cada una de las formas, generando diferentes volúmenes. Durante su estancia en Portugal pintó unas cuarenta telas y dibujos siguiendo este mimo sistema.