1992 - 2012, 20 años
Este retrato de un personaje desconocido se encuentra dentro de la docena de efigies autógrafas de este maestro que han llegado hasta nosotros. El tipo y la forma encajan dentro del arquetipo utilizado por Antonello, el artista más representativo de la escuela siciliana e introductor de la técnica del óleo. Sobre un fondo oscuro se coloca al modelo, cuyo rostro emerge con fuerza, situado de tres cuartos y mirando al espectador intensamente. La solidez de la cabeza, meticulosamente realizada en los detalles de cabello y barba, se suaviza con unos contornos delicados y un modelado que dulcifica los rasgos.