1992 - 2012, 20 años
Compartiendo con Bacon el mismo interés por la representación de la soledad de la existencia humana a través del mismo motivo: el cuerpo humano, Freud mantiene, no obstante y como se aprecia en esta obra, los cánones tradicionales de su representación. No estamos ante anamorfosis ni deformaciones monstruosas. El que fuese llamado “el Ingres del existencialismo” por Herbert Read, representa a su hijastra, Isabel Boyt, desde un encuadre cinematográfico en el interior de su taller, dormida en el suelo semidesnuda y cobijada por una planta tratada con exceso de realismo en cada una de sus hojas.