1992 - 2012, 20 años
Esta obra se realizó en una de las etapas más fecundas del autor, cuando ya estaba afincado en Londres en 1757. En él se puede ver representada a la condesa de Dartmouth de medio cuerpo y de frente. Aparece representada como emperatriz, destacando suntuosidad de su vestimenta y joyas que adornan su cuerpo. El pintor remarca las facciones de su rostro subrayando el color de las mejillas. Una de sus manos sostiene una corona y la otra se posa sobre uno de sus muslos. El fondo es un interior oscuro, donde sólo se vislumbra el respaldo y el brazo de un sillón situado a la izquierda.