1992 - 2012, 20 años
El temple es una técnica pictórica, utilizada desde la Antigüedad, que consiste en diluir los pigmentos secos en agua y espesarlos formando una emulsión con un aglutinante que puede ser huevo, leche, látex de higo, gomas o ceras. En el Medievo, el procedimiento habitual consistía en emplear la yema de huevo como aglutinante aplicándola sobre tabla. Esta técnica tiene un tiempo de secado rápido, lo que obliga al artista a trabajar con celeridad, y propicia el uso de la línea como un instrumento de precisión para representar con claridad conceptos abstractos y simbólicos con resultados intensos y colores muy estables. Estas características eran especialmente adecuadas para los fines estéticos que perseguían los artistas del Trecento, mientras que en los siglos posteriores cayó en desuso por sus limitaciones, entre otras, la incapacidad para transmitir valores como la transparencia, la dificultad para realizar transiciones de colores o la imposibilidad de plasmar lo indefinido y lo inacabado. Otras limitaciones son sus tonalidades frías y que no se adapta bien a los formatos grandes.
La palabra temple proviene del latín temperare que significa desleír los colores o mezclar en su justa medida.
Esta obra representa a la Virgen dando de mamar al Niño sobre un fondo dorado y rodeada por tres ángeles a cada lado. Uno de ellos lleva una cartela en la mano que sitúa justo encima de la cabeza del donante, y éste, arrodillado a los pies de María en gesto de oración, está siendo empujado por un esqueleto más pequeño. El lema de la cartela significa que la muerte es inevitable y hay que estar preparado para ella.
Siguiendo las pautas del Trecento, predomina el uso del dorado en casi toda la superficie, excepto el suelo de mármol donde está sentada la Virgen, que termina con una línea horizontal nítida, frontera entre la tierra y un cielo de oro donde se sitúan los seres divinos. Sobre una tabla de madera preparada con aparejo de yeso y cola, se han aplicado varias manos de bol de Armenia, y se ha procedido a adherir las finísimas láminas de oro, llamadas pan de oro, con agua y un adhesivo. Una vez seco, el pan de oro se bruñe con un objeto duro como la piedra de ágata y se decora la superficie con incisiones de punzón y grabados. Para reproducir los brocados de las lujosas telas en el manto de la Virgen y el Niño Jesús, se ha aplicado una capa de pintura sobre el pan de oro y, con una madera blanda y algo de presión, se va raspando la capa de pintura que cubre el oro siguiendo un dibujo predeterminado. Esta técnica se llama estofado y también se utiliza en las esculturas de madera policromada.
El fondo de oro está decorado con líneas incisas realizadas con un punzón, de plata o bronce. Los personajes divinos, como la Virgen, el Niño Jesús, y los ángeles, tienen unos nimbos que resaltan en el fondo de oro. Estos nimbos se realizan trazando los círculos de las coronas o diademas con un compás, e imprimiendo o estampando pequeños círculos u otros motivos decorativos geométricos dentro del círculo. Luego se puntea con un punzón para conseguir distintos reflejos que enriquezcan la superficie bruñida (oscurecida).
La obra está pintada al temple, que consiste en mezclar pigmentos en polvo, diluidos en agua, con yema de huevo. Esta técnica tiene un tiempo de secado rápido, obligando al artista a trabajar con celeridad, y a aplicar la pintura con pinceladas breves y paralelas para realizar las transiciones de un tono a otro, puesto que no se pueden fundir como la pintura al óleo. Las carnaciones se realizan aplicando primero dos capas de verde y blanco en todo el rostro, un color frío que sirve como base, al que se le van añadiendo el rojo y blanco más cálido para las luces. El blanco puro se reserva para dar relieve en algunas zonas del rostro como la punta de la nariz o encima de la ceja. Finalmente, se perfilarán todos los rasgos del rostro con un trazo negro y fino.
ACTIVIDADES
a) En el museo
Pregunta 1. En la misma sala dedicada a los primitivos italianos hay cuatro obras con telas brocadas realizadas con la técnica del estofado. ¿Cuáles son?
Pregunta 2. En esta sala todos los personajes principales representados son figuras religiosas. ¿Hay alguna obra que no tenga nimbos o diademas grabadas a punzón?
Pregunta 3. En general, dan mejor resultado las pinturas que tienen colores fríos aplicados antes que los cálidos, una regla que se mantenía desde la antigüedad y que continúa hasta nuestros días. Por ejemplo, en las salas de los expresionistas alemanes hay unas obras en las que se ve el contraste del verde frío frente al rojo de la carnación. Compara la combinación de verde y rojo que se usa en la obra que estamos analizando, pintada en el siglo XIV, con las obras de principios del siglo XX de estas salas. ¿Qué retratos utilizan estos colores? Estos contrastes de verde y rojo también están presentes en una obra que no es un retrato. ¿De qué obra se trata y quién es el artista?
SOLUCIONARIO
Pregunta 1:
Pregunta 2: No
Pregunta 3:
b) En clase o en casa
Vas ha decorar unos vestidos utilizando la técnica del estofado. Dibuja la silueta de la túnica del Niño y la de la Virgen María en un folio de DIN A4 blanco. Con un rotulador fluorescente amarillo, pinta toda la superficie de las dos túnicas, creando tu base dorada. A continuación, coge una cera roja y pinta encima del amarillo de la túnica del Niño. Asegúrate de que no tienes nada debajo del papel o se marcará. Cubre bien toda la superficie de color rojo. Repite el mismo proceso en la túnica de la Virgen pintando con una cera negra.
Ahora vas a realizar dos decoraciones con dos técnicas diferentes: a mano alzada y con estarcidos. Fíjate cómo la túnica del Niño está decorada con círculos que se yuxtaponen y el centro está dorado. Para reproducir esta ornamentación tienes que coger un folio Dina4, doblarlo en dos y perforarlo con una agujereadora. Ahora utilizas este agujero como tu plantilla y ve dibujando círculos superpuestos empleando un instrumento con punta (un clip, la punta de unas tijeras, un tenedor) para marcar el contorno. Verás como se levanta la capa superior de cera roja y ahora se ve el amarillo del fondo, tu fondo dorado. Intenta que en cada círculo se superpongan los cuatro círculos contiguos. Levanta la plantilla y raspa el espacio central del círculo para que se vea el color amarillo de la capa inferior.
La segunda técnica es a mano alzada. Fíjate en los motivos vegetales del manto de la túnica de la Virgen. Con tu objeto punzante vas a reproducirlos en una pequeña parte de tu manto negro. En el resto de tu manto, invéntate un motivo que te guste para que la ropa parezca moderna.
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Anónimo venenciano, Virgen de la Humildad con ángeles y un donante, c. 1360, temple sobre madera de álamo, 68 x 57 cm