Capítulo 2. La pincelada

Autor: Ángel Llorente

Los pinceles son los útiles básicos de quien se dedica a pintar. Tradicionalmente los pintores se sirven también de cañas, palos, espátulas, trapos y, algunos, incluso de sus propios dedos para aplicar la pintura. Los pinceles son variados tanto por sus cabezas (redondas, planas, en abanico) como por las cerdas empleadas, generalmente de animales, y por sus tamaños diferentes. Se denomina pincelada a la forma de la pintura dejada por los pinceles y a la huella de éstos, que varía en función del pincel empleado, de la cantidad y densidad de la materia aplicada, de si se hace sobre la pintura seca o todavía húmeda y de la manera peculiar de pincelar de cada pintor. En la pintura al óleo sobre una capa seca las pinceladas no se funden, al contrario que sobre una húmeda. La longitud, el grosor y la dirección de las pinceladas depende principalmente de factores técnicos, pero también de las intenciones del artista. Simplificando, podemos decir que en el arte académico se oculta la pincelada, mientras que es frecuente que se deje visible en el que no lo es. Aunque ya en el siglo XIX, e incluso antes, algunos artistas usaron las pinceladas con finalidades expresivas -por ejemplo Vincent van Gogh-, se ha hecho sobre todo en el siglo XX. Una variante de las pinceladas son los denominados «toques», aplicaciones muy pequeñas hechas con la punta del pincel.

Claude Monet, El deshielo de Vétheuil, 1881, óleo sobre lienzo, 60 x 100 cm

Claude Monet comenzó su carrera artística como caricaturista en Le Havre, una actividad que exige unas buenas dotes de observación, así como rapidez de ejecución y capacidad de síntesis. En París conoció e hizo amistad con otros artistas (Pisarro, Bazille, Sisley, Renoir, ...) que formarían el núcleo inicial de los impresionistas, cuya primera exposición reunió en 1874 a treinta pintores. Se dedicó sobre todo a la pintura de paisajes, preferentemente al aire libre, centrando su interés en plasmar la luz y los reflejos de los objetos en la superficie del agua. En distintas épocas de su vida realizó varias series de un mismo motivo -como las dedicadas a la Catedral de Rouen o Las Ninfeas-, en los que la luz y la atmósfera son los protagonistas. Se le considera el más genuino de los pintores impresionistas.

El deshielo de Vétheuil está firmado y fechado en 1881, pero algunos especialistas lo datan en el frío enero del año anterior. Lo más probable es que se trate de un cuadro pintado en el estudio, al contrario de la práctica habitual de los impresionistas de pintar al aire libre. La pintura es una vista panorámica de un paisaje invernal. El Sena, en cuya superficie a medio deshelar se reflejan algunos arbustos y árboles, se extiende horizontalmente hacia el espectador. En la orilla de frente se recortan varios álamos sobre una colina y un cielo cubierto. El cuadro está pintado sobre una imprimación clara de color gris azulado, con pequeñas pinceladas y trazos cortos superpuestos, que siguen direcciones diferentes: horizontales en la tierra, agua y hielo del primer plano, verticales en los árboles y sus reflejos, diagonales en la colina. El cielo, hecho con manchas de color, es la parte con menos materia; al contrario de los hielos del primer plano, hechos con pinceladas blancas muy empastadas. La pintura transmite con mucha intensidad las sensaciones de silencio, inmovilidad y frío, gracias al colorido apagado de tonos grisáceos y azulados.

Camille Pissarro, La calle Saint-Honoré después del mediodía. Efecto de lluvia 1897, óleo sobre lienzo, 81 x 65 cm

En este cuadro vemos una calle céntrica de París llena de tiendas y cafés, muy transitada y bulliciosa. Viandantes y carruajes se mueven en un día lluvioso, con el cielo encapotado y reflejos en el suelo mojado. Fue pintado por Pissarro (1830-1903), uno de los grandes pintores impresionistas, en los últimos años de su vida. Aunque enfermo de la vista, no dejó de trabajar, y en la década de los noventa pintó la moderna y recién remodelada París. No pintaba en la calle, sino desde habitaciones de hotel desde donde podía contemplar un amplio panorama de las nuevas avenidas y calles grandiosas y amplias de la ciudad. En los tejados de los edificios se abren las buhardillas, que eran todo un símbolo y albergaban a los artistas y estudiantes bohemios. Pissarro, que solía vivir en el campo, siempre había trabajado al aire libre y algunas fotos de su tiempo nos lo muestran con su sombrero y larguísima barba, ante un caballete con unas grandes ruedas de carro para desplazarse con facilidad. Sin embargo, para este y otros cuadros de la serie parisina evitó la incomodidad de trabajar en la calle. Pintaba muy rápido, buscando captar las impresiones y efectos de un momento de la vida cotidiana. Para dar la impresión de luz, utilizaba sólo los colores que podemos ver en el arco iris, sin negro ni marrones oscuros, sobre una imprimación cremosa clara. Utilizaba colores primarios (rojo, amarillo, azul) y secundarios (naranja, verde, violeta), y para obtener grises mezclaba los colores complementarios y añadía blanco. Superponía cuidadosamente color sobre color con pinceladas pequeñas, y las formas de las cosas parecen disolverse, perdiendo detalles, en la luz. Así ocurre en la acera de la calle, que desaparece, o en las borrosas casas del fondo de la calle. Para representar a la gente a distancia y en movimiento reducía al mínimo sus rasgos, dando pinceladas que parecían manchas de color. Muchos críticos de entonces decían que no parecían figuras sino «lametones». Sin embargo,  en las fotografías de la época se podía ver que todo aquello que hubiera estado en movimiento durante la toma salía en la foto como una impresión borrosa, una pequeña mancha que resultaba ser muy parecida a lo que los impresionistas habían descubierto.

Vincent Van Gogh, «Les Vessenots» en Auvers, 1890, óleo sobre lienzo, 55 x 65 cm

Vincent van Gogh nació en Holanda en marzo de 1853 y se suicidó en 1890. Hijo de un pastor protestante, desde joven mostró inquietudes sociales y espirituales que le llevaron a predicar sin éxito en Inglaterra y en su país natal. A los veintisiete años se entregó por completo a la pintura. En su país siguió un corto aprendizaje formal, dibujando y pintando con una paleta, sombría y terrosa, muy influido por su admirado François Millet, que cambió por otra clara y colorista desde su traslado a París, por sus estudios de la obra de Rubens y Delacroix, entre otros pintores, pero sobre todo, por su relación con los impresionistas y, especialmente con Pisarro. Las sucesivas crisis de su enfermedad mental le llevaron, en busca de curación, a Arles, Saint-Remy de Provence y Auvers-sur-Oise. Van Gogh creó un estilo personalísimo mediante el que expresarse, a través fundamentalmente del color, que él mismo consideraba como su aportación al desarrollo del arte moderno. Incomprendido y olvidado en su tiempo -en vida sólo vendió un cuadro de las más de ochocientos que pintó- fue un artista genial, precursor del Expresionismo y del Fauvismo.

Su pintura más conocida de van Gogh se caracteriza por la fuerza de sus colores muy vivos, aplicados con fuertes pinceladas espesas siguiendo direcciones múltiples, retorcidas y en zigzag, que unas veces sirven para describir los objetos y figuras y otras para enfatizar su carácter expresivo; así como por su dominio de los colores complementarios, especialmente de los pares azul-amarillo y verde-rojo.

«Les Vessenots» en Auvers es un estudio de paisaje, pintado directamente del natural en una única sesión, en los meses de junio o julio de 1890, poco tiempo antes de su muerte. A partir de un primer plano de hierbas, muy bajo, y con árboles a la derecha se extienden los campos hasta las casas del barrio, tras las que se suceden una tras otra dos colinas, sobre las que el cielo ocupa una estrecha faja. El magistral uso del color y de la materia, aplicada con pinceladas con diferentes grados de densidad y direcciones múltiples, aumenta la profundidad del paisaje, a la vez que su intensidad expresiva y el ritmo, logrado éste mediante la correspondencia entre las direcciones de las pinceladas en distintas partes del cuadro (las diagonales del campo y de las colinas; las curvas retorcidas de los árboles y de las nubes oscuras; las serpenteantes de la sombra del árbol de la derecha con las dos formas curvilíneas que parecen flotar sobre el campo). Los colores no son, como en otras de sus pinturas, arbitrarios, pero tampoco fielmente naturalistas. Dominan los colores fríos, los verdes sobre todo, y los azules; pero también están los calientes, especialmente los amarillos y rojizos, entre los que el rojo intenso del tejado de una de las casas atrae poderosamente nuestra atención.

ACTIVIDADES

El paisaje en el Impresionismo y Postimpresionismo

Este ejercicio te ayudará a afianzar tus conocimientos técnicos sobre la pintura impresionista y postimpresionista. Elige dos cuadros de paisaje de las salas 32 y 33, distintos a los que figuran en este cuaderno, que te parezcan muy diferentes entre sí. Haz una ficha técnica de cada uno de ellos, descríbelos y analízalos, siguiendo el modelo que se adjunta y ayudándote de las explicaciones de este cuaderno. Para acabar haz un comentario libre de cada uno de ellos. Pon un cuidado especial en utilizar correctamente la terminología. Será necesario que tomes notas en el museo, observando atentamente las pinturas, y que utilices unas buenas reproducciones de los cuadros elegidos. Es conveniente, también, que dibujes un croquis de los cuadros, parecido al reproducido aquí, y explica las características de sus estilos personales, así como las del estilo artístico, escuela, movimiento o corriente en que se clasifican en la historia del arte.

FICHA TÉCNICA

  • Autor:
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  • Fecha de realización:
  • Técnica y soporte:
  • Dimensiones (altura x longitud):
  • Descripción y análisis:
  • Tema:
  • Composición (distribución de las formas):
  • Encuadre y punto de vista:
  • Proporción (relación entre las partes):
  • Espacio pictórico:
  • Planos:
  • Profundidad y volúmenes:
  • Recursos para representar la profundidad (perspectiva, color, luz, etcétera):
  • Colorido (los colores y su distribución en relación con las formas):
  • Luz (distribución de la luz en relación con las formas y los colores):
  • Pinceladas y manchas:
  • Trazo (corto/largo; continuo/discontinuo):
  • Direcciones:
  • Empaste (fino, grueso):
  • Croquis:
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