Capítulo 2. El collage

Autor: Carmen Bernárdez

El collage es una técnica novedosa que consiste en disponer y pegar trozos de papel, fotografía, tela y otros objetos cotidianos sobre una superficie plana. El collage unifica el dibujo, la pintura e incluso la escultura cuando introduce elementos tridimensionales. Ésta técnica comparte con el ensamblaje (el caso de Kurt Schwitters) un principio de construcción y fue un medio de investigación para los cubistas de principios del siglo XX. Aunque el collage no es un invento del siglo XX, será reconocido como medio expresivo en este siglo. Algunos artistas clásicos habían usado técnicas parecidas en el pasado, como cubrir con un papel parte del dibujo que no les satisfacía. Otros precedentes se encuentran en el arte japonés de siglo XIV, en los emblemas tribales africanos y en el arte popular alemán. La novedad del collage cubista radica en la elección deliberada del artista de introducir un elemento real y, por lo tanto, un elemento no pictórico, sobre la superficie del cuadro. El propio objeto cambia de significado al asociarse a otros objetos o elementos. La técnica del collage como medio expresivo tendrá una gran aceptación en el arte de las vanguardias - Cubismo, Dadaísmo, Surrealismo- y, posteriormente, en el Arte pop.

Kurt Schwitters, Merzbidd 1A (El Psiquiatra), 1919, técnica mixta y ensamblaje sobre lienzo, 48,5 x 38,5 cm

Esta obra combina la pintura con la adición de diversos fragmentos de objetos comunes y usados. La parte pintada nos muestra colores y pinceladas que componen un rostro de perfil. Su autor, Kurt Schwitters (Hannover [Alemania], 1887 – Ambleside [Inglaterra], 1948) había empezado pintando en el estilo expresionista, pero durante los años finales de la primera guerra mundial se aproximó al Dadaismo. También escribía poemas en los que buscaba la libre asociación de palabras sin atender a la lógica o a la rima, y en algunos de sus cuadros empezó a hacer algo parecido estableciendo asociaciones entre pinceladas, colores y fragmentos de cosas. Schwitters nunca abandonó la pintura al óleo, y durante casi toda su vida simultaneó paisajes y retratos, con obras en las que experimentaba libremente. Sus creaciones de vanguardia a base de objetos encontrados serían calificadas por los nazis como «arte degenerado» y perseguidas. Schwitters huyó de Alemania en 1937 y vivió el resto de su vida en Inglaterra, donde murió.

Su obra más experimental era abstracta o semiabstracta, como este cuadro del Museo Thyssen-Bornemisza, en el que podemos identificar el rostro del personaje, el psiquiatra. Esta obra es una «Pintura Merz», palabra que él mismo inventó en 1919 para designar todo un conjunto de creaciones, desde escritos a dibujos, pinturas, collages, diseños gráficos y esculturas. La palabra no quiere decir nada: está extraída del nombre de un banco comercial. Para el artista, este fragmento de nombre vacío expresaba conjunciones de materiales artísticos con otros que no lo son, buscando nuevas formas sobre un lienzo o una tabla. Claro que pegar y clavar objetos no era invención de Schwitters, porque en 1912, en París, Georges Braque y Pablo Picasso habían empezado a pegar trozos de papel pintado y de periódico sobre cuadros de estilo cubista. Había nacido la técnica del collage ensamblando materiales diversos encontrados aquí y allá. Se convirtió en una nueva técnica que tendría gran fortuna a lo largo del siglo XX. Schwitters recorría su ciudad natal, Hannover, de la misma manera que lo habían hecho los primeros creadores del collage cubista: recogiendo objetos desechados por la sociedad para darles una nueva vida en otro lugar muy diferente, el cuadro. Acogió a estos humildes retazos de la vida real y les dio el mismo valor que a los tradicionales materiales del arte: el color al óleo, el lienzo, el empaste y la veladura. El pintor alemán elegía especialmente materiales usados, objetos de desecho que para él resumían el ciclo de la vida de las cosas (y la gente) en la civilización urbana e industrial en la que vivía y que había marcado su tiempo.

ACTIVIDADES

Hacer un Merz o un «collage de papelera»

Para comprender mejor lo que has visto en el cuadro de Schwitters, prueba a hacer un collage. Es posible que ya lo hayas hecho alguna vez en tu carpeta, con fotos de tus grupos musicales favoritos, de estrellas de cine, etc. Ahora vamos a hacer uno con objetos y fragmentos de objetos variados.

Toma una tabla o cartón, y busca objetos o trozos de cosas que puedas encontrar en la papelera de casa. Primero, como hizo Schwitters, pinta con colores el fondo, variando los que quieras, hasta cubrir del todo el cartón. Luego dibuja un perfil con témpera y pincel, con barrita de cera o con un rotulador grueso, con blanco o algún color que destaque mucho del fondo, y haz la boca con rojo. Este dibujo tiene que ser bien visible. Si no te resulta fácil, siempre puedes optar por el “seis y el cuatro hacen la cara de tu retrato”. Luego céntrate en la cabeza: vas a buscar cosas que aludan al funcionamiento del cerebro, como si se tratara de una máquina que piensa y siente. Ten en cuenta que tienes que dibujar la cabeza grande, para poner dentro del cráneo varias cosas.

¿Qué pegamento podemos utilizar? La barrita de pegamento blanco que seguramente llevas en el estuche puede que no te sirva para todo, porque no es muy fuerte. Puedes usarla para papel, pero otros objetos más gruesos no. Intenta con Superglue, pero también te sirve la cola de contacto, o el Pegamento Imedio, que funciona bien. Ten cuidado de no poner excesiva cantidad de pegamento, porque puede salirse por los bordes y manchar más de la cuenta.

Ahora te proponemos que le des un cierto sentido a las cosas que pegas: ¿cómo representar el pensamiento dentro de la cabeza que has dibujado? Inténtalo como si fuera una máquina con engranajes. Busca cosas redondas: monedas, papel recortado, un posavasos viejo, un CD viejo (lo puedes romper) un trozo de tela o papel, un recambio viejo de bolígrafo, un plástico, unas grapas, unos clips y chinchetas. Además de pensar, en el cerebro están las emociones: busca una flor o una hoja de árbol, unas fotos de personas, de paisajes y animales, postales, una pluma, una cadenita, un trocito de tela metálica, otro de papel de lija, un poco de tierra. Ve pegando las cosas dentro de la zona correspondiente al cráneo, como si fueran partes de una máquina en movimiento. Schwitters claveteaba los trocitos de cosas. Tú puedes grapar, pero sobre todo vas a pegarlas. Cuando creas que has puesto todo lo que se te ha ocurrido, puedes dar algunas pinceladas por encima de los objetos, para integrarlos más al cuadro y al fondo. Trabaja siempre en horizontal y déjalo secar bien.

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