Actividades. Libro del alumno III

La representación de la luz en la pintura del Museo Thyssen-Bornemisza

Actividad 1. Atardeceres y nocturnos en el Museo

Actividad en el museo

     La actividad que te proponemos te ayudará a mejorar tus capacidades de observación y de análisis y, por supuesto, a disfrutar más con la contemplación de la pintura. 

  1. Elige cinco o seis cuadros de paisaje de los siglos XIX y XX de artistas, estilos y fechas diferentes que representen el fin del día o la noche.
  2. Observa cada uno de ellos, deteniéndote sobre todo en la luz y el colorido para distinguir los momentos y estados diferentes que se han representado (un atardecer, el ocaso, una noche estrellada o de luna llena, etc.).
  3. Explica de qué manera —es decir, los recursos pictóricos utilizados— han representado sus autores esos momentos del día o de la noche y los estados de la atmósfera, para lo cual debes mirar sobre todo el cielo, pero sin olvidar cómo son los elementos (árboles, rocas, ríos, etc.) pintados y la incidencia de la luz sobre ellos.
  4. Para profundizar en el estudio de los cuadros elegidos, haz un croquis, lo más sencillo posible, de cada uno de ellos y señala en ellos los colores existentes en las diferentes partes de la pintura y el grado de intensidad de la luz.
  5. Una vez descritas y explicadas las pinturas, trata de exponer por escrito las sensaciones que te transmitieron esos cuadros la primera vez que los viste y después de haberlos estudiado.


     Es conveniente que antes de hacer todo lo anterior leas las explicaciones sobre los cuadros,  las otras actividades y el glosario que se presentan en este itinerario.

Actividad 2. Expulsión. Luna y Luz de Fuego

     Vamos a trabajar con la obra Expulsión. Luna y luz de fuego, c. 1828, de Thomas Cole (1801-1848), analizando sus componentes luminosos y tratando de ver cómo la luz hace más intensas las sensaciones y emociones.

     Vamos a relacionar este paisaje romántico de un pintor estadounidense del siglo XIX con algo que conocemos bien: con escenas de una de nuestras películas favoritas.

     Primero buscaremos en El señor de los anillos. El retorno del rey, las secuencias correspondientes al llamado "Monte del destino". Congela la imagen en tu reproductor de vídeo o DVD cuando llegues a esa escena y haz una fotografía con tu cámara.

     Busca las semejanzas, la fecha en que fue realizada la película y calcula cuantos años han pasado desde que Cole pintó su cuadro y la película.

Contesta a estas preguntas:

  1. ¿Qué relación ves entre los fotogramas y el cuadro?
  2. ¿A qué parte de la película corresponden? ¿Es una parte de gran intensidad de emociones, o no?
  3. ¿Dónde podemos encontrar en el cuadro los aspectos más inquietantes que están ahí para provocar alguna sensación en el observador? Una pista: lo abrupto del paisaje, la luz cegadora... Intenta situarte dentro de ese paisaje, ¿qué sientes ante todo ello?

     Los románticos querían transmitir emociones en sus cuadros, sobre todo en los paisajes de lugares extraños y tenebrosos donde la naturaleza tenía algo de amenazante. Estos efectos los lograban recreando con su imaginación los más variados paisajes y jugando con las luces y las sombras. Esta idea está plenamente representada en el cuadro de Cole.

Actividad 3. Berthe Morisot

Actividad en clase

     Hacer una fotocopia en blanco y negro del cuadro El espejo de vestir, de Berthe Morisot, y coloréala utilizando:

  1. Sólo colores blancos, grises y negros. Procura mezclar mucho para conseguir varios tonos de grises.
  2. Haz una segunda versión mezclando los grises con un poco de color azul o de color ocre.
  3. Haz un collage a partir del modelo, utilizando todo tipo de materiales de tonos blancos y claros, como trozos de trapos y telas y papeles de diferente calidad y textura. Utiliza también recortes de periódico con letras, fotos y publicidad, y aprovecha su colorido para hacer las sombras.

Actividad 4. Jean-Baptiste Camille Corot

     Los paisajes de Corot se describen a menudo con adjetivos como: líricos, poéticos o melancólicos, haciendo referencia a estados de ánimo. Te propongo que analicemos cómo el artista ha conseguido esos efectos  manipulando la calidad lumínica del paisaje. Se pueden modificar varios factores de la luz: la dirección,  la cantidad y la calidad.  Nos centraremos en el primero, la dirección de la luz.

     Vamos a emplear el programa informático ADOBE PHOTOSHOP para que tú puedas cambiar la fuente de luz y observes los efectos variados que se consiguen. Vas a actuar como un escenógrafo iluminando la escena desde arriba, desde abajo, desde un lado u otro.

     Abre el programa Adobe Photoshop. Antes tienes que asegurarte que tienes guardada la imagen de la obra de Corot en el disco duro de tu ordenador. Puedes conseguir una reproducción en JPG en la página web del Museo: www. museothyssen.org

Seleccionas la imagen >guardar imagen y le pones el nombre Corot JPG

Una vez dentro del programa de Photoshop, vas a Archivo >Abrir>Corot JPG

Ahora obtendrás  la imagen del paisaje de Corot para poder trabajar con ella.

Seleccionas  Filtro>Interpretar>Efectos de Iluminación.

Se abre una ventana y puedes optar por varios tipos de luces:

  • direccional
  • cenital
  • focal

     Asimismo, puedes graduar la intensidad de la luz y las propiedades de la luz.

     Por último, en la reproducción de la imagen verás un círculo que simboliza la fuente de luz. Puedes mover ese círculo pinchándolo con el ratón y hacer cambiar de posición el sol.

Aquí tienes algunos ejemplos de los efectos  que puedes conseguir.

  1. Paisaje nocturno.
  2. Paisaje con luz en el ángulo inferior derecho.
  3. Paisaje sol de mediodía.
  4. Paisaje con luz difusa.

     Enseguida te darás cuenta que es muy difícil reproducir la iluminación de Corot, porque él ha utilizado dos tipos de luz: un foco que ilumina por detrás (el sol) y otro que consigue una luz difusa y tamizada, como la de un día nublado.

Diana Angoso

 

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Imágenes

Thomas Cole Thomas Cole Expulsión, Luna y luz de fuego, (c. 1828), óleo sobre lienzo, 91,4 x 122 cm Berthe Morisot Berthe Morisot, El espejo de vestir, 1876. Óleo sobre lienzo. 65 x 54 cm Jean-Baptiste Camille Corot Jean-Baptiste Camille Corot, La Soledad. Recuerdo de Vigen, Limusín, 1866. Óleo sobre lienzo. 95 x 130 cm