SEGUNDA FASE (Octubre de 2004 a mayo de 2005)
Proyectos de trabajo :
- Un museo para conocer
- Un museo para aprender
- Un museo para disfrutar
- Un museo para sentir
- Retratos y autorretratos
El primer curso fue una pequeña intervención durante dos meses antes del verano. Las ganas de trabajar en un entorno diferente y tan rico en aprendizajes se materializaron en que prácticamente sin darnos cuenta los alumnos ya formaban parte del museo.
Ahora tocaba ampliar todo lo que habíamos empezado a descubrir durante la fase anterior en pequeñas, pero fructíferas, pinceladas. Los objetivos para este curso, en función de los proyectos a trabajar, pretendian que al final del curso los participantes tuviesen las habilidades necesarias para hablar con la pintura.
- El museo como espacio dedicado al arte
- Distintos caminos para el conocimiento en profundidad de una obra de arte
- Trabajar la obra de arte aplicando su mejor destreza y habilidad, consiguiendo personalizar su producción.
- Acercamiento emocional
- Nuevos contenidos con los retratos. El alumno se adentrará en el mundo de la imagen. La persona, el personaje y su historia. La Historia y su evolución.
Cerrando cada proyecto de trabajo en distintos formatos, utilizando al máximo la creatividad para darle a la obra de arte el mayor número de contenidos, incluso partiendo de una idea o una palabra relacionada con el cuadro, crear un juego. Por ejemplo, en el caso de “Metrópolis” la pregunta fue: Si Metrópolis fuese un juego, ¿de que juego se trataría?. Resultado final: un rally en el museo.
Un documental guiado por un rallye:
- Una ciudad, un museo. Las relaciones del entorno con los contenidos del Museo.
- Documental, los cuadros con elementos que tengan que ver con las ciudades
Segunda carta de los jóvenes al museo
Hace un año empezamos a ir con Rebeca a dar clases en el museo Thyssen. Todos juntos empezamos a estudiar sobre cómo explicarnos mejor en el museo, por dentro, para más tarde explicarlo a nuestros padres y a nuestros amigos. Empezamos a conocernos mejor que antes.
En los museos podemos ver muchas cosas en cuadros que nos cuentan historias. Siglos tras siglos nos han hecho sentir muchas tardes sus encantos. Sus salas grandes con sus cuadros de distintos colores, en las que todos nos paramos, tan curiosos. Venimos al museo a relajarnos con la pintura y aprender muchas cosas nuevas que nos preparan, y nosotros le ponemos tanta ilusión, porque nos gusta conocer la historia de este fabuloso museo y los cuadros que hay son muy interesantes: Enrique VIII, Metrópolis, Catalina de Aragón, son cuadros que me gustan mucho, y porque uno de los cuadros fue historia de España. Su color, también me interesan los números romanos de las cartelas. El Thyssen tiene su propia historia. El Barón Hans Heinrich, hizo arreglar el Palacio de Villahermosa para guardar sus cuadros. El abuelo del Barón Thyssen encargó cuatro esculturas a su amigo Rodin. Por eso al Barón lo conocemos por lo grande que fue en la historia de este museo. |